viernes, 25 de marzo de 2016

SUTILEZAS

                                                                   A la memoria de mi padre


Buscaba en el patio de tu casa
los pasos olvidados,
horas insomnes que el tiempo,
inmortal y sereno,
te evocan en las flores.

Buscaba entre los rincones
con aroma a rituales,
tu figura caminando
en el jardín que amabas.

Tiempo de otoño
perfilando las horas,
vividas y perennes,
en la penúltima gestación
de tu sombra imborrable.





Acuarela "Primaveras"


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sábado, 19 de marzo de 2016

RENACIMIENTO

                                     
  For you brother



En las flores habitas,
tu bello rostro dibujado,
esculpido en la escarcha;
hoy renace eterno
emergiendo de la tierra,
tierra húmeda que inventa
rosales ayer marchitos
y hoy hermosos capullos,
germinando en tu resurrección.

Habitante de otros cielos,
sonríes, eclipsando
la muerte y el olvido.
Tus pasos siempre llegan
y me alcanzan en la noche.
Siempre vivo en mi recuerdo,
siempre alborozado en tu inmortalidad.

Las aves emigran buscándote,
mientras contemplo el otoño
con los árboles mutantes;
tu rasgas las estrellas
y remites en tu mirada,
el último beso del reencuentro.




Dibujo "Renacer"


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sábado, 5 de marzo de 2016

POEMAS ANTOLOGÍA LITERARIA "DESTELLO DE MUJER"

El lamento de Ondina

¿Cuántas veces quieres vivir el otoño?
Cimiente tenue y estatuaria,
besando tu cuerpo pálido y dormido.

Quitemos la lápida…
y en el fondo de la fuente,
esculpiré tu rostro quieto.

Hechiceras de la noche,
mágicas e infinitas…
levanten de la tumba

al príncipe perdido,
soñando su eternidad
en el bosque encantado.

¿Cuántas veces quieres vivir el otoño?
Invadiré con hojas amarillas
tu piel incorruptible.

Oh príncipe sonámbulo
en el amor más claro,
de las almas.



Evocaciones I

Mi memoria perdida en un abismo,
sucumbió ante tanta belleza.
Suaves dunas rosadas,
perfilaban el infinito camino
de la ciudad prohibida.
Lugar no revelado a los mortales.
Sitio para iniciados y eternos poetas
que solo profetizarán,
parte de las visiones.
En algún rincón del recuerdo,
el elegido, sentirá nostalgia
por una vaga ciudad,
amurallada entre sus sueños.
…Evoca, evoca hipnótica
el reino de las hadas.


Evocaciones II

Profética y enamorada,
toqué el velo de ectoplasma
y el pórtico del abismo,
se abrió entre mis manos
derribando el muro cristalino.

En penumbras, me dejé guiar
por la ciudad transparente,
mientras un coro de sirenas
Ululantes me hechizaban.

Oh hadas encantadas
sutiles, evocan sus secretos. 




Dibujo "Exiliada"




Mis Poemas en la Antología Internacional de Ediciones 

"Mis Escritos"

ISBN 978-987-4004-03-01

viernes, 5 de febrero de 2016

El Arcángel de la Cripta



Siempre pensé que había un secreto en ese largo muro del convento, el muro que conduce a las almas, que buscan libertad espiritual, donde la materia se transforma en la realidad.
Crucé  el pórtico y atravesé la puerta del templo, allí encontré como un resplandor en la oscuridad una figura bellísima, ella me subyugó.
Era la escultura de un ángel, o tal vez un arcángel, como yo lo rememoré, el Arcángel de la Cripta.
La iglesia estaba en penumbras, un hombre avanzaba mimetizándose como una sombra, apagando las pequeñas luces que se diluían fantasmagóricas.
Yo quería capturar la imagen del arcángel, que proyectaba su propia luz interna.
El hombre continuó avanzando y dejó solo una luz, ella alcanzó para fotografiar su imagen, pero había algo profundo, que iba más allá de su belleza metafísica, la belleza que desencadenó el escultor.
Su rostro delicado me conmovió y logré ver entre sus manos entrelazadas, el Libro de la Sabiduría; bajo los pliegues de la túnica asomaba su pie mórbido y etéreo, suspendido en el aire.
La serenidad y la paz, tras el pórtico, me llevó a pensar, ¿qué misterio tenía ese arcángel?
Una luz ámbar parecía irradiar como sangre pulida desde el mármol.
La luz más intensa y más hermosa, lo sagrado, lo inconmovible estaba en él.
Tal vez, el alma del escultor y el soplo que animó a ese arcángel, logró enseñarme sus revelaciones.
Realicé la última toma apresurada, se hacía tarde…
El hombre que contemplaba la escena, se acercó preguntándome tímidamente _ ¿por qué me gustaba tanto esa escultura?
Yo le contesté _ Es bellísima, logró conmoverme.
Después de un tiempo, observé que su cuello esbelto y su rostro sereno, tenían marcas, habían sufrido mutilaciones.
Y sus manos quebradas sostenían con dignidad el Libro Sagrado, tras haber soportado la profanación del templo, un incendio producido hace varios siglos…
Pero su belleza, era perfecta, tan inquebrantable, que no pude repararlo la primera vez, tampoco me importó.
Su rostro puro, en la fotografía, aparecía con sus mejillas arrebatadas.
Y su perfil tan delicado, se recortó sacro, en el azul de la cripta.
Era simplemente, la imagen de la perfección.
Lo que no se halla tras el pórtico y a la salida de los muros, los muros que refugian y apuntalan los pilares de un mundo, más espiritual e inmortal.





Fotografía "El Arcángel de la Cripta"


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domingo, 17 de enero de 2016

ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

                   A la memoria de Alejandro

Me dijeron que tus pasos iban hacia el norte,
quienes te vieron vigilaron tu viaje…
Emigraste tan pronto como una estrella,
hurgando limbos lejanos.

Entre el cielo y la tierra estás,
surcando un vuelo silencioso.
Entre el cielo y la tierra habitas,
en cada rincón inventando tus huellas.

Quienes te siguen, seres alados
te guían por eternos caminos.
Entre el cielo y la tierra habitas,
en cada gesto, palabra y silencio.

Tal vez tus sueños te persigan
y puedas habitar un nuevo hogar;
remontando en las alturas,
más allá del cielo y la tierra.





Fotografía "Arcángeles de la Fuente"


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sábado, 26 de diciembre de 2015

HISTORIAS DE ÁNGELES EN BUENOS AIRES "TRANSMIGRACIÓN"

Ellos, los Ángeles están preparados para lanzarse al vacío, despliegan sus alas como la más bella curvatura y la concavidad de su don divino.
Levantan sus túnicas con dignidad, observan el vacío y predicen silenciosos los misterios.
Seres alados, a la hora del ángelus, derriban la penumbra con su energía sagrada.
Las vibraciones de las campanadas se elevan en la soledad, el crepúsculo me guía, quedan las últimas imágenes; la transfiguración comienza, ellos despegan de la fuente.
Y sorprenden con su fuerza, el vuelo majestuoso, alcanzando mis pasos, al comienzo de la noche.




Fotografía "Ángeles de la Fuente"


sábado, 19 de diciembre de 2015

LA ROSA Y EL ESPEJO

Buscaba la rosa y el beso en el espejo, solo su imagen blanca reflejada insomne reconocía los giros intrigantes del cristal.
Cada mañana despertaba llamando a la rosa y el beso, pero el espejo apuntalaba a su agobiado espíritu, esperando un claro milagro. Ya no se reconocía en las paredes de su cuarto, su andar trémulo hacia vibrar la delgada palidez del cristal, esperando, siempre esperando la rosa y el beso.
Las noches desdoblaban las estrellas en guirnaldas alucinadas, y las nubes, bebían la luna peregrina; solo el cristal desmoronado de poesía, rasgaba el viejo laúd de su voz muda y cerrada, queriendo dar forma a un milagro.
Una mañana de invierno, ella creyó morir, llevaba todo el frío exiliado por sus manos adormecidas, abrió la ventana de su vida y el viento arrastró el último pájaro azul que podía volar aún temeroso, entró ciego por la ventana y pensó que el espejo era un bello e infinito horizonte, besó impetuoso el espejo, sin darse cuenta que su cuerpo cubierto en sangre, nacía como la rosa ayer muerta y hoy viva para su eterno amor.





Acuarela "Aladas"


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